Redacción
Sábado 18 de Octubre de 2025
Las compras por redes sociales han abierto la puerta a un ecosistema de tiendas digitales fantasma que aparecen y desaparecen como espejismos. Miles de consumidores han sido estafados por perfiles perfectamente armados: fotos robadas, supuestos “reviews”, dirección inexistente y depósitos que nunca regresan.
La Policía Cibernética reportó un aumento del 270% en fraudes digitales en los últimos dos años. Los expertos lo describen como “la estafa perfecta”: sin local, sin rostro y sin huella.